Hay veces en las que una etiqueta necesita más de un material para convertirse en el diseño que alguien ha imaginado.
Y hay otras en las que la solución está en incorporar algo a una etiqueta que ya está impresa.
Para ambas situaciones contamos con una tecnología de inserción que nos permite trabajar con diferentes materiales y combinarlos con precisión.
Dos usos muy diferentes. Una misma capacidad técnica.
Inserción para crear
La inserción puede formar parte del propio concepto gráfico de una etiqueta.
Permite combinar papeles y otros materiales para conseguir contrastes de textura, color, transparencia o brillo que serían difíciles de obtener trabajando con un único soporte.
Un buen ejemplo es Faustino V Rueda Vendimia Nocturna, una etiqueta que en realidad está formada por dos etiquetas insertadas en una sola. El retrato se imprime sobre un material plástico con tintas negra, blanca y gris, mientras que el papel Tintoretto aporta el soporte y el resto de los recursos gráficos. El resultado se aplica a uno de los formatos característicos de Faustino.

En Arrosa, de Luberri, el contraste entre materiales es todavía más evidente: un plástico impreso en distintos tonos de rosa sirve de base y sobre él se inserta un papel algodonado con serigrafía y estampación oro. Las zonas transparentes permiten, además, que el rosa del material plástico forme parte de la propia imagen de la etiqueta.

Barón de Ley Blanco lleva la combinación un paso más allá. La etiqueta integra tres materiales diferentes —un papel algodonado, un laminado plateado y un material transparente—, con unos ajustes de impresión especialmente precisos para que los tres funcionen como una única etiqueta. Es precisamente esa integración la que permite conseguir un resultado visual que no sería posible con un solo soporte.

Y en Pazo Cilleiro sobre lías, la inserción participa en la creación de uno de los elementos más llamativos de la etiqueta: el rosetón central. Mediante la combinación de superficies de impresión, troqueles, serigrafía y una doble estampación sobre el material plástico, «uniendo» las dos partes del papel, se consigue un efecto que hace que el rosetón parezca estar impreso directamente sobre el vidrio de la botella. Las filigranas, además, alternan estampaciones oro y cobre y diferentes relieves.
En todos estos casos, la inserción no es simplemente una operación de fabricación. Forma parte de la solución gráfica desde el principio.
Inserción para resolver
Pero nuestra tecnología de inserción también tiene un uso mucho más funcional.
Podemos insertar elementos en etiquetas que ya están impresas, colocándolos dentro de la etiqueta, fuera de ella o incluso en sus bordes.
Esto permite solucionar necesidades concretas sin tener que modificar toda una etiqueta.
Por ejemplo, podemos insertar medallas en una etiqueta ya impresa o incorporar las cintillas oficiales del Consejo Regulador.
En una etiqueta envolvente de Dominio de Arus, por ejemplo, se ha reservado un espacio específico para insertar posteriormente la precinta. La etiqueta mantiene así su diseño y la inserción permite incorporar este elemento en el lugar previsto.
También puede ser una solución para corregir o actualizar información. En una etiqueta de Portia, la inserción permite incorporar un nuevo código de barras y habilitar el espacio necesario para los lotes.

Y en Xericó, la solución es todavía más discreta: se ha insertado la información legal correspondiente a la «contraetiqueta» dentro de la propia etiqueta envolvente. Lo interesante es que, una vez terminada, la inserción prácticamente desaparece a la vista. Incluso cuando el diseño contiene filigranas y otros elementos gráficos que podrían hacer especialmente evidente cualquier discontinuidad.

Una tecnología. Muchas posibilidades.
La inserción puede utilizarse para hacer una etiqueta más compleja, más táctil, más transparente o más sorprendente.
Pero también para incorporar una información, una precinta, un código o una corrección sin alterar el conjunto.
Crear o resolver. Diseñar o adaptar.
En Gráficos de Oyón utilizamos la tecnología de inserción para que las posibilidades de fabricación no sean un límite para el diseño y para encontrar soluciones cuando una etiqueta necesita algo más.
Puedes descubrir estos y muchos otros ejemplos en La Colección de Gráficos de Oyón, donde mostramos algunas de las etiquetas que hemos producido y explicamos cómo se han realizado.

