El estudio “Macrotendencias y tendencias para el sector vitivinícola 2026”, elaborado por Allegro 234 y difundido por el Club de Marketing de La Rioja, ofrece una radiografía contundente del futuro inmediato del vino. Un futuro donde la marca, la coherencia y la experiencia —incluyendo el packaging y las etiquetas— serán decisivas. Desde Gráficos de Oyón analizamos las claves que impactarán directamente en cómo las bodegas deben diseñar, comunicar y vestir sus vinos.
Puedes acceder al estudio completo haciendo clic aquí.
1. El mercado ya no perdona la irrelevancia

El estudio de Allegro 234 lo dice sin rodeos:
“El mercado no está cambiando; está dejando de perdonar la irrelevancia.”
Hoy, una bodega no compite sólo por atención, sino por intención. Por ser elegida de forma consciente. Y esa elección se gana con coherencia, autenticidad y una identidad visual sólida.
Aquí es donde el packaging y las etiquetas dejan de ser un elemento decorativo para convertirse en una herramienta estratégica de negocio. En Gráficos de Oyón lo vemos cada día: las bodegas que trabajan su imagen con rigor construyen valor, diferenciación y preferencia real.
2. El valor ya no depende del precio, sino del sentido

El estudio subraya que el consumidor actual paga cuando percibe:
- Coherencia entre lo que la marca promete y lo que hace
- Utilidad real
- Consistencia en todos los puntos de contacto
- Sinceridad demostrada, no declarada
Esto afecta directamente a las etiquetas:
- Materiales sostenibles
- Información clara y verificable
- Narrativas honestas
- Diseño alineado con el posicionamiento
La etiqueta se convierte en un acto de transparencia radical, una tendencia que Allegro 234 identifica como clave para 2026.
3. El packaging como interfaz de experiencia

Una de las ideas más potentes del informe es que el packaging —especialmente en bienes de consumo de alta rotación (FMCG, Fast-Moving Consumer Goods)— está evolucionando hacia una interfaz experiencial.
En el sector del vino, esto se traduce en:
- Etiquetas inteligentes
- Códigos QR con contenido ampliado
- Experiencias AR (Realidad Aumentada)
- Ediciones limitadas con narrativa inmersiva
- Materiales táctiles que refuerzan la identidad de marca
El estudio lo resume así:
“El embalaje se convierte en una interfaz: contenido escaneable, experiencias mejoradas con AR, etiquetas inteligentes y recomendaciones personalizadas.”
En Gráficos de Oyón ya estamos trabajando con bodegas que quieren dar este salto: convertir la botella en un portal de marca, no sólo en un contenedor.
4. Diferenciarse sin perder las raíces: el gran reto del vino

El documento es claro:
“Demasiadas botellas se parecen peligrosamente entre sí.”
La diferenciación visual es hoy un imperativo estratégico. No basta con tener un buen vino; hay que parecerlo y demostrarlo.
Esto implica:
- Jerarquías visuales claras
- Sistemas gráficos coherentes
- Símbolos y códigos propios
- Estilos reconocibles y memorables
- Etiquetas que cuenten una historia real
En Gráficos de Oyón lo vemos constantemente: cuando una bodega define bien su identidad visual, su presencia en lineal, en mesa y en el ámbito digital se multiplica.
5. Sostenibilidad: del discurso a la evidencia

El estudio insiste en que la sostenibilidad ya no es un argumento reputacional, sino un criterio de elección.
El consumidor exige:
- Materiales reciclables
- Reducción de plásticos
- Transparencia en la cadena de suministro
- Coherencia entre lo que se dice y lo que se hace
Y aquí el packaging vuelve a ser protagonista:
la etiqueta es la primera prueba de sostenibilidad visible.
6. Experiencias híbridas: físico + digital

El informe destaca una tendencia transversal:
“Las personas buscan experiencias híbridas digital–físico inmersivas.”
En el vino, esto abre oportunidades como:
- Catas virtuales activadas desde la botella
- Contenidos personalizados según el perfil del consumidor
- Historias de marca accesibles desde el móvil
- Realidad aumentada aplicada a la etiqueta
La botella deja de ser un objeto estático para convertirse en un dispositivo narrativo.
7. La coherencia como activo de marca

Una de las conclusiones más potentes del estudio es que:
“La coherencia entre promesa y ejecución se ha convertido en uno de los mayores activos de marca.”
Esto afecta a:
- Etiquetas
- Cápsulas
- Cajas
- Web
- Redes sociales
- Experiencia en bodega
Todo debe hablar el mismo idioma.
Todo debe transmitir la misma intención.
En Gráficos de Oyón trabajamos, precisamente, para que esa coherencia visual y narrativa se mantenga en cada pieza que sale de la imprenta.
8. ¿Qué significa todo esto para las bodegas?

Significa que el packaging y las etiquetas ya no son un coste, sino una inversión estratégica.
Significa que la marca no es un adorno, sino una palanca de negocio.
Significa que las bodegas que quieran ser relevantes en 2026 deberán:
- Apostar por una identidad visual sólida
- Integrar sostenibilidad real en sus envases
- Crear experiencias híbridas
- Comunicar con transparencia
- Diferenciarse con criterio
- Convertir la etiqueta en un activo estratégico
Y ahí es donde Gráficos de Oyón puede aportar un valor diferencial.
Conclusión: el futuro del vino se diseña hoy
El estudio de Allegro 234 difundido por el Club de Marketing de La Rioja no es un documento más. Es una llamada a la acción. Una invitación a dejar de proteger el pasado y empezar a diseñar el futuro.
Un futuro donde la marca, la experiencia y el packaging serán decisivos.
En Gráficos de Oyón estamos preparados para acompañar a las bodegas en ese camino:
vistiendo de etiqueta los vinos que quieren ser elegidos, no sólo vistos.

